Theodore Sturgeon

Theodore Sturgeon

Nacionalidad: Estadounidense



Escritor

(1918-1985).Nació en Staten Island como Edward Hamilton Waldo. Se cambió el nombre a Theodore H. Sturgeon cuando su madre se divorció y se casó con William Sturgeon. Era un chico enfermizo, por lo que empezó a practicar gimnasia, llegando a dirigir el equipo de gimnasia de la escuela.
Desarrolló varios oficios antes de dedicarse a la ciencia ficción, incluso se hizo marino. Se embarcó durante tres años y fue cuando empezó a escribir.
Sus primeros relatos aparecieron en publicaciones poco conocidas y se dispersaba en varias modalidades narrativas, hasta que John Campbell se hizo cargo de Astounding Sience Fiction y le publicó El dios en el jardín, pasando a ser un asiduo de la revista.
Obras como Los cristales soñadores, Más que humano, Violación cósmica y Venus plus X le encumbraron, situándose al nivel de estrellas del género de la talla de Robert Heinlein, Isaac Asimov, Arthur C. Clarke o Fritz Leiber. Ejerció una influencia patente en Samuel R. Delany o Kurt Vonnegut entre otros.
Tiene importantes altibajos creativos y además tiende a dispersarse con multiples hobbies, De uno de esos altibajos procede la famosa carta que le envió Heinlein con ideas para desarrollar y que dio lugar a Y ahora las noticias y El otro hombre.

Sturgeon siempre fue un férreo defensor del género de ciencia ficción, considerado por la crítica especializada como un género menor, frente a otras lecturas más 'serias".

Desde el punto de vista argumental, Sturgeon siempre ha desarrollado conflictos netamente humanos, estén estos ambientados en extraños mundos del futuro, o en el cotidiano ambiente que nos rodea. Ha sido uno de los primeros en arremeter contra el tabú del sexo, en una incesante búsqueda de temas que. como él mismo dice, generen fructíferas discusiones. En sus relatos los hombres tienen más importancia que el ambiente donde estos se desarrollan, y los argumentos tienden a servir de meros vehículos para que los personajes expongan su pensamiento. Sus obras van perdiendo cada vez más la acción dramática, transformándose en tribuna de sus ideas personales. (http://www.ciencia-ficcion.com).

Promulgó la Ley y Corolarios de Sturgeon:
La Ley de Sturgeon: Nothing is always absolutely so ("Nada es siempre absolutamente así").
La Revelación de Sturgeon: Ninety percent of everything is shit ("El noventa por ciento de todo es mierda").
Corolario 1: "La existencia de inmensas cantidades de basura en ciencia ficción es admitida y es lamentable; pero no es más antinatural que la existencia de basura en cualquier parte".
Corolario 2: "La mejor ciencia ficción es tan buena como la mejor ficción en cualquier campo" (http://www.mcnbiografias.com)

En 1985 se le honró, a título póstumo, con el "World Fantasy-Life Achievement Award", un galardón que venía a subrayar los méritos contraídos a lo largo de toda su carrera literaria. Consagrado como un autor "de culto" entre los adeptos al género de la ciencia ficción, en 1962 fue el Invitado de Honor en la World Science Fiction Convention; y en el año 2000, al cabo de tres lustros de su desaparición, fue incluido en The Science Fiction and Fantasy Hall of Fame.

Desde 1987 se concede el Theorode Sturgeon Memorial a la mejor novela corta, en el mismo acto en el que se entrega el John W. Campbell Memorial a la mejor novela.

Autor controvertido, con altibajos creativos y una genialidad fuera de toda duda, la ciencia ficción no sería lo que es hoy en día sin Theodore Sturgeon.