Cetaganda
Lois McMaster Bujold

Aventuras , ,

Cetaganda

eBook ofrecido por Playster
¡libros ilimitados!

Novela disponible en Español


Gracias a la ingeniería genética, el imperio de Cetaganda está regido por dos clases hegemónicas: los imperiales haut y los militares ghem, que recuerdan en cierta forma a los samurais y shoguns del Japón clásico. Como representantes diplomáticos del ...
Compra el libro en papel por   5.98 €

Pedido rápido de Paypal

Envío: 4,5 €


Puedes comprarlo a través de tiendas externas


5€ Gratis en Amazon con Fintonic




Enlaces para su descarga
Nombre: Cetaganda


Escrito por: Lois McMaster Bujold

Traducido por: Márgara Averbach

Tipo de documento: EPUB   

Tipo: Ficción

Género: Novela

Temas: Aventuras , ,

Número de páginas: 258

Idioma del fichero: Español

Año de publicación: 1996

ISBN: 9788466628266




SINOPSIS:

Gracias a la ingeniería genética, el imperio de Cetaganda está regido por dos clases hegemónicas: los imperiales haut y los militares ghem, que recuerdan en cierta forma a los samurais y shoguns del Japón clásico. Como representantes diplomáticos del imperio de Barrayar, Miles y su primo Iván han de asistir al funeral de la recientemente fallecida emperatriz del imperio de Cetaganda. En un entorno social ajeno y extraño, Miles se involucra (digamos que involuntariamente...) en la política interna de Cetaganda. Deberá actuar con la inteligencia de un experto detective y con la paranoica habilidad de un consumado espía para resolver un misterioso asesinato y, en definitiva, anular un complot que amenaza la continuidad de todo el programa genético de Cetaganda y cuyas consecuencias también pueden perjudicar a Barrayar.

CITAS:
  • ”Iván, eso es... magnífico, genial. ¿Por qué no se me habrá ocurrido a mí?
    Iván lo pensó un poco.
    ”¿Porque no es un final que te permita aparecer como el único héroe a los ojos de la haut Rian?
    Intercambiaron miradas agresivas. Por una vez, Miles fue el primero en desviar los ojos.
    ”Sólo era una pregunta retórica ”dijo, tenso. Pero no lo dijo en voz muy alta.
  • Vorreedi luchó consigo mismo un momento y después ladró:
    ”¿Es usted agente especial o no?
    En una lista de los que necesitaban saberlo... no figuraba el nombre de Vorreedi. No en ese momento. Miles suspiró por dentro.
    ”Bueno, si no soy un agente especial... me he comportado como si lo fuera, ¿no le parece?
    Iván hizo un gesto de espanto. Vorreedi volvió a sentarse. No hizo ningún comentario, pero todo su cuerpo irradiaba exasperación. Miles sonrió con amargura en la oscuridad.
  • ”Incline usted la cabeza, lord Vorkosigan ”instruyó Giaja con firmeza”. Aunque no esté muy acostumbrado...
    ¿Estaría Rian en alguna de esas burbujas? Miles se miró rápidamente las botas bien lustradas mientras Giaja le deslizaba la cinta sobre la cabeza. Retrocedió medio paso y no consiguió detenerse: puso la mano sobre el metal frío. No iba a hacer el saludo militar. No.
    ”Creo... creo que me niego a recibir este honor, señor.
    ”Ah, no, usted no se niega ”dijo Giaja en tono tajante, mirándolo fijamente”. Me han dicho los observadores que necesita reconocimiento.





Deja un comentario



Captcha

Información y reglas