Piel de serpiente
James McClure

Policial , ,

Piel de serpiente

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Novela disponible en Español


El teniente Tromp Kramer y el sargento zulú Mickey Zondi investigan una serie de robos con asesinato en un suburbio negro de Trekkersburgo durante la Sudáfrica del “aparthead”. La inesperada muerte de una bailarina de striptease, que realizaba un núm ...
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Nombre: Piel de serpiente


Escrito por: James McClure

Traducido por: Susana Carral Martínez

Tipo de documento: EPUB   

Tipo: Ficción

Género: Novela

Temas: Policial , ,

Número de páginas: 182

Idioma del fichero: Español

Año de publicación: 1976

ISBN: 9788415973256




SINOPSIS:

El teniente Tromp Kramer y el sargento zulú Mickey Zondi investigan una serie de robos con asesinato en un suburbio negro de Trekkersburgo durante la Sudáfrica del “aparthead”. La inesperada muerte de una bailarina de striptease, que realizaba un número de cabaret con una serpiente, les obliga a interrumpir sus pesquisas. Todo se complica. Ni la muerte de la bailarina de striptease es tan accidental ni los altercados del suburbio son una mera riña racial. De nuevo, la pareja de detectives creada por James McClure desnuda la Sudáfrica que cambió Mandela y vuelve a sacar las sombras más duras de la injusticia y la desigualdad social.

CITAS:
  • "¡Cómo se reía aquella mujer! Se estremecía, resoplaba y le lanzaba besos. Sin estridencias pero sin parar de reírse. Se tambaleó un poco y se vio obligada a enroscar la pitón alrededor del cuello, como si fuera una bufanda, para que no se le escapara. Lo que le provocó un ataque de to".
  • Monty cuenta cómo agarró las muñecas de la fulana sin pensar que podría estar muerta, sin querer creer que estaba muerta, ¡como si alguien fuera a creer semejante historia!, y descubrió que tenía los brazos "como palos de madera helada, rígidos, sin articulacione", lo cual le hizo darse cuenta de que era demasiado tarde y entonces lo supo.
  • Empezó a golpear su borde de goma contra el zócalo de madera y a tararear uno de los cánticos de amor zulúes que tan a menudo oía canturrear a Zondi mientras conducía. El cepillo chocó contra los zapatos y Kramer se detuvo, esforzándose por conseguir que el sonido que salía de su garganta fuese lo más agudo posible.





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