Trabajos de amor ensangrentados
Edmund Crispin

Policial , ,

Trabajos de amor ensangrentados

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La escuela Castrevenford está inmersa en los preparativos para celebrar el fin de curso, y el excéntrico profesor de Oxford y detective aficionado Gervase Fen (al que ya conocimos en «La juguetería errante» y «El canto del cisne»), liberado de sus ob ...
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Nombre: Trabajos de amor ensangrentados


Escrito por: Edmund Crispin

Traducido por: José C. Vales

Tipo de documento: EPUB   

Tipo: Ficción

Género: Novela

Temas: Policial , ,

Número de páginas: 230

Idioma del fichero: Español

Año de publicación: 1948

ISBN: 9788415578963

Contiene anotaciones



SINOPSIS:

La escuela Castrevenford está inmersa en los preparativos para celebrar el fin de curso, y el excéntrico profesor de Oxford y detective aficionado Gervase Fen (al que ya conocimos en «La juguetería errante» y «El canto del cisne»), liberado de sus obligaciones laborales, ha sido convocado a entregar los premios a los discursos más brillantes. Sin embargo, la noche previa al gran día, extraños sucesos acontecen en el colegio, y dos profesores son asesinados. Mientras intenta desentrañar el misterio, Fen se ve obligado a resolver un secuestro con la ayuda de un sabueso con demencia senil, a apaciguar a una plétora de colegialas enloquecidas y, de paso, a averiguar el paradero de un manuscrito perdido de Shakespeare que se demuestra letal en extremo.
«Trabajos de amor ensangrentados» es un clásico de la edad dorada de la novela de detectives inglesa, llena de referencias literarias y persecuciones en bólido por la campiña inglesa, con una trama policíaca perfecta.

CITAS:
  • El ambiente estaba levemente perfumado con sándalo... Al percibirlo, Stagge, a quien una educación puritana le obligaba a asociar las delicias olfatorias (no culinarias) con el ateísmo, frunció el ceño ligeramente.
  • También había una mancha de sangre. Los adornos de la muerte, pensó Fen, se nos revelan con demasiada frecuencia así de vulgares: no había más que fijarse en Pitt, que entró en la eternidad engullendo pasteles de carne de cerdo, o en Love, de cuerpo presente, que dejó este mundo, al parecer, preocupado únicamente por la conjugación del subjuntivo en francés...
  • Al final, Weems, el maestro de música, se sentó al piano y atacó con brío el himno del colegio, que los muchachos corearon con el frenético griterío de unos asesinos recién indultados, mientras los padres, que no conocían la letra, permanecían mirando al tendido con toda seriedad y respeto, moviendo los labios de un modo bastante extraño y desajustado.





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