El hombre que plantaba árboles
Jean Giono

Didáctico , Realista , Realista

El hombre que plantaba árboles

eBook ofrecido por Playster
¡libros ilimitados!

Relato disponible en Español


El hombre que plantaba árboles es la historia de un pastor de la Provenza francesa, Eleazar Bouffier, que decide consagrar su existencia a devolverle la vida a su tierra. En soledad y con constancia repuebla de árboles la región.
Esta región se en ...
Compra el libro en papel por   8.98 €

Pedido rápido de Paypal

Envío: 4,5 €


Puedes comprarlo a través de tiendas externas


5€ Gratis en Amazon con Fintonic




Enlaces para su descarga
Nombre: El hombre que plantaba árboles


Escrito por: Jean Giono

Traducido por: Francisco Figueroa

Tipo de documento: EPUB   

Tipo: Ficción

Género: Relato

Temas: Didáctico , Realista , Realista

Número de páginas: 21

Idioma del fichero: Español

Año de publicación: 1954

ISBN: 9788415945338




SINOPSIS:

El hombre que plantaba árboles es la historia de un pastor de la Provenza francesa, Eleazar Bouffier, que decide consagrar su existencia a devolverle la vida a su tierra. En soledad y con constancia repuebla de árboles la región.
Esta región se encuentra en un estado lamentable: una tierra sin agua, sin vegetación; unas gentes desgraciadas y que malviven sin esperanza.
La intervención de Eleazar, generosa, meticulosa y constante, transforma este paisaje desolado. La vegetación vuelve a aparecer, el agua brota de las fuentes y vuelve a oírse en los arroyos. El paisaje muerto se llena de vida y gentes dichosas.
La historia es un canto a la naturaleza, a la armonía de las gentes con ella, un canto a la amistad y a la paz entre los pueblos.
Un paisaje que se transforma, un viaje que nos lleva de las sombras a la luz

CITAS:
  • Para que en el carácter de un ser humano se desvelen cualidades verdaderamente excepcionales hace falta tener la buena fortuna de poder observar sus actos durante muchos años. Si esos actos están despojados de todo egoísmo, si la idea que los guía es de una generosidad sin parangón, si hay certidumbre absoluta de que no ha buscado recompensa alguna y de que además ha dejado marcas visibles en el mundo, entonces se está, sin riesgo de error, ante un carácter inolvidable.
  • Al recordar que todo había brotado de las manos y del alma de ese hombre ”sin medios técnicos” se comprende que las personas podrían ser tan eficaces como Dios en dominios diferentes al de la destrucción.
  • Cuando reflexiono que un solo hombre, reducido a sus simples recursos físicos y morales, ha bastado para hacer surgir del desierto esta tierra de Canaán, encuentro que, a pesar de todo, la condición humana es admirable. Pero cuando considero toda la constancia, en la grandeza del alma y la abnegada generosidad que hace falta para obtener este resultado, me entra un inmenso respeto por aquel viejo campesino sin cultura que a su manera supo sacar adelante una obra digna de Dios.





Deja un comentario



Captcha

Información y reglas