El caso de los suicidios constantes.
John Dickson Carr

Policial , ,

El caso de los suicidios constantes.

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El caso de los suicidios constantes de John Dickson Carr (o Carter Dickson) nacido en Estados Unidos en 1905, cultiva la novela policíaca de estilo inglés. En el caso de los suicidios constantes, el investigador Gideon Fell ”uno de los protagonistas ...

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Nombre: El caso de los suicidios constantes.


Escrito por: John Dickson Carr

Traducido por: Lucrecia Moreno

Tipo de documento: EPUB   

Tipo: Ficción

Género: Novela

Temas: Policial , ,

Número de páginas: 183

Idioma del fichero: Español

Año de publicación: 1941




SINOPSIS:

El caso de los suicidios constantes de John Dickson Carr (o Carter Dickson) nacido en Estados Unidos en 1905, cultiva la novela policíaca de estilo inglés. En el caso de los suicidios constantes, el investigador Gideon Fell ”uno de los protagonistas de las novelas de Carr” se enfrenta con el tradicional problema del recinto cerrado, en este caso en la mansión de una vieja familia escocesa.

CITAS:
  • ”En Escocia no se hacen investigaciones. En caso de muerte en circunstancias sospechosas, realizan lo que llaman «una averiguación pública», bajo la dirección de un funcionario. El Procurador Fiscal. Pero si piensan que es un asesinato, no llevan a cabo esta investigación. Por ese motivo he estado leyendo el Glasgow Herald toda la semana, y no he encontrado ningún informe sobre tal investigación. Desde luego, no significa nada.
  • Pasé las horas de viaje sumamente entretenido en la lectura de los puntos de vista del eminente doctor Johnson sobre este país. Sin duda están familiarizados con la severa respuesta que dio cuando le dijeron que no debía ser tan duro en sus juicios sobre Escocia, puesto que, después de todo, era también obra de Dios. «Señores», repuso, «las comparaciones son odiosas, pero también es verdad que Dios creó el infierno».
  • Lenta, pesadamente, como un acorazado que entra poco a poco en el muelle, el doctor se volvió en el sofá. Se acomodó las gafas y miró, parpadeando, a Elspat Campbell, que en aquel momento se detuvo en la puerta con una expresión en la que se mezclaban la ira, el dolor, la incertidumbre y el temor al fuego eterno.





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