La caída de un canalla
James Hadley Chase

Intriga , ,

La caída de un canalla

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Novela disponible en Español


James Hadley Chase (1906) es, a pesar de nacer en Inglaterra, uno de los máximos representantes de la novela negra norteamericana.
La acción de LA CAÍDA DE UN CANALLA se desarrolla en Paradise City, en torno al astuto plan urdido por una grotesca ...

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Nombre: La caída de un canalla


Escrito por: James Hadley Chase

Tipo de documento: EPUB   

Tipo: Ficción

Género: Novela

Temas: Intriga , ,

Número de páginas: 152

Idioma del fichero: Español

Año de publicación: 1966




SINOPSIS:

James Hadley Chase (1906) es, a pesar de nacer en Inglaterra, uno de los máximos representantes de la novela negra norteamericana.
La acción de LA CAÍDA DE UN CANALLA se desarrolla en Paradise City, en torno al astuto plan urdido por una grotesca banda para robar un banco. Volvemos a encontrar en esta novela, al igual que en «Fruto prohibido» (SSC 1), «Trato hecho» (SSC 24) y «Una radiante mañana estival» (SSC 30), el peculiar humor negro de Chase.

CITAS:
  • No soy más que un enano deforme para luchar contra una sociedad satisfecha y despreciativa de ricos bastardos hijos de perra que me tratan como a un bufón que no sabe más que gastar bromas asquerosas y despreciables. Entonces una noche fui a casa de esa vaca vieja y allí me di cuenta. Ahora es distinto. Puedo hablar de todo con ese tijo y él es mucho más vivo que yo. No tiene idea de lo vivo que es.
  • Ticky Edris estacionó su auto y salió muy tieso, sintiendo que le dolía la espalda. Las largas y duras horas que pasaba en el restaurante «La Coquille» lo estaban agotando. Ahora que tenía el final a la vista, el trabajo le parecía más duro aún y las horas interminables. Miró su reloj de pulsera: eran las dos y cincuenta y cinco. ¡Qué hora para regresar del trabajo! Echó una mirada a la casa de apartamentos y se sorprendió al ver que había luz en el salón.
  • Ella también le dijo algo a él. No sé lo que le diría, pero fuese lo que fuese, él se puso furioso. Con el rostro encarnado, se dio la vuelta y regresó al auto. Nunca he visto un sujeto ponerse tan furioso en un instante.





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