Historia criminal del cristianismo. Siglo IX
Karlheinz Deschner

Historia , ,

Historia criminal del cristianismo. Siglo IX

eBook ofrecido por Playster
¡libros ilimitados!

Ensayo disponible en Español


Karlheinz Deschner prosigue, en este octavo volumen de Historia criminal del cristianismo, su vasto estudio de las atrocidades perpetradas en nombre de la religión cristiana por cuantos contribuyeron a convertirla en el poder táctico más decis ...

Puedes comparlo a través de tiendas externas


5€ Gratis en Amazon con Fintonic




Enlaces para su descarga
Nombre: Historia criminal del cristianismo. Siglo IX


Escrito por: Karlheinz Deschner

Traducido por: Claudio Gancho

Tipo de documento: EPUB   

Tipo: No Ficción

Género: Ensayo

Temas: Historia , ,

Número de páginas: 291

Idioma del fichero: Español

Año de publicación: 1997

Contiene anotaciones



SINOPSIS:

Karlheinz Deschner prosigue, en este octavo volumen de Historia criminal del cristianismo, su vasto estudio de las atrocidades perpetradas en nombre de la religión cristiana por cuantos contribuyeron a convertirla en el poder táctico más decisivo del mundo occidental. Bajo el título de «Siglo IX: Desde Luis I el Piadoso hasta las primeras luchas contra los sarracenos» persiste el autor en su voluntad insobornable de presentar en forma despiadada los crímenes que al socaire del honor y protección de la Iglesia y de la expansión del cristianismo llevaron a cabo los sucesores de Carlomagno y sus acólitos los papas, obispos y abades.
Precede a esa enloquecida procesión la Réplica que Deschner da a las críticas formuladas por una veintena de representantes de la historiografía tradicional a los primeros volúmenes de Historia criminal del cristianismo. Como Canetti, también Deschner odia el respeto de los historiadores a lo ocurrido simplemente porque ocurrió y odia su impotencia que los fuerza a doblar el espinazo ante cualquier forma de poder.

CITAS:
  • Pero toda historiografía sin excepción es tendenciosa. ¡La honrada lo reconoce! Y es que cada una tiene su tendencia y orientación; cada una aboga por o contra algo, y en consecuencia «vota» por algo o contra algo. Es evidente que cada historiador está subjetivamente marcado de antemano y atado. Cada uno tiene sus determinantes, sus premisas y predilecciones; cada uno tiene sus sistemas de valores, sus hipótesis y sus mecanismos de selección, sus proyecciones y egoísmos, sus pautas de significado y tipificaciones así como sus modelos de interpretación.
  • Cada uno examina, investiga y aclara el mundo y la historia en el sentido de su concepción del mundo. Y el más peligroso es siempre aquel que lo niega, quien actúa de forma no partidista y simula una neutralidad axiológica, una inocencia teórico-científica, en una palabra, quien simula una objetividad que presumiblemente no existe, al menos en la teología y en la historiografía (véase para todo esto mi «Introducción general» en el volumen primero, pp. 37 y ss.). «¡Objetivo lo es sólo quien carece de ideas!», dice Johann Gustav Droysen.





Deja un comentario



Captcha

Información y reglas