Contrafábulas
Franco DiMerda

Sátira , ,

Contrafábulas

eBook ofrecido por Playster
¡libros ilimitados!

Relato disponible en Español


“Las Contrafábulas de Franco, decía, se desprenden de su carácter metafórico y se transforman en cuentos realistas, naturalistas, son otra vez el espejo de Stendhal al pie del camino. Si el mundo está lleno de cerdos, de tiburones despiadados que nos ...

Puedes comparlo a través de tiendas externas


5€ Gratis en Amazon con Fintonic




Enlaces para su descarga
Nombre: Contrafábulas


Escrito por: Franco DiMerda

Tipo de documento: EPUB   

Tipo: Ficción

Género: Relato

Temas: Sátira , ,

Número de páginas: 84

Idioma del fichero: Español

Año de publicación: 2012

Contiene ilustraciones



SINOPSIS:

“Las Contrafábulas de Franco, decía, se desprenden de su carácter metafórico y se transforman en cuentos realistas, naturalistas, son otra vez el espejo de Stendhal al pie del camino. Si el mundo está lleno de cerdos, de tiburones despiadados que nos muerden la cartera y el corazón cada día, de buitres que los avalan y hacen del despojamiento ley, de ovejas asustadas que cagan votos sobre los que esos carroñeros se suben, de perros policías, perros guardianes, perros con porra para proteger el cortijo a cambio de un currusco de pan, si el mundo se ha convertido en una finca particular, un establo, una jaula, qué mejor que escribir sobre los seres humanos como lo que realmente somos: animales”.


(Del prólogo de Patxi Irurzun)

CITAS:
  • Teddy, como todo oso gris, tenía que delimitar su zona.

    sabes, primero olfateas dentro de alguna cueva, casa, edificio o
    cualquier otro lugar parecido, y si no percibes ningún olor a caca,
    sobas el trasero contra las paredes... y ya está. Dejas tu marca. Tu
    huella.
    Pero
    Teddy tuvo problemas, pues a pesar de buscar por todos los rincones
    del bosque, jamás encontró zona sin delimitar. Fue hasta el mar,
    pero dividido estaba. Fue incluso a la ciudad, pero era lo mismo.
    Todo
    el mundo olía a mierda.
  • Una mosca quería cruzar la frontera hacia un país desarrollado. La policía, por supuesto, se lo impidió, argumentándole que la única manera de que la dejasen entrar era que viniera con las manos llenas.
    ”¿Cómo
    se les ocurre? ”preguntó la mosca indignada” Además de unos
    antecedentes penales intachables, me exigen que venga con las manos
    llenas. Si las tuviera llenas entonces no estaría tan limpia.





Deja un comentario



Captcha

Información y reglas