Maleficios
Mijaíl Bulgákov

Fantástico , ,

Maleficios

eBook ofrecido por Playster
¡libros ilimitados!

Relato disponible en Español


Maleficios, uno de los primeros escritos de Bulgákov, es una narración de fuerte carácter satírico impregnado de una gran fantasía, elementos empleados para exponer una visión crítica y algo surrealista del sistema burocrático imperante tras l ...

Puedes comparlo a través de tiendas externas


5€ Gratis en Amazon con Fintonic




Enlaces para su descarga
Nombre: Maleficios


Escrito por: Mijaíl Bulgákov

Tipo de documento: EPUB   

Tipo: Ficción

Género: Relato

Temas: Fantástico , ,

Número de páginas: 55

Idioma del fichero: Español

Año de publicación: 1924




SINOPSIS:

Maleficios, uno de los primeros escritos de Bulgákov, es una narración de fuerte carácter satírico impregnado de una gran fantasía, elementos empleados para exponer una visión crítica y algo surrealista del sistema burocrático imperante tras la revolución.
El protagonista Bartholomé Korotkov, secretario titular del Depósito Central y Principal de Materiales Fosfóricos, puesto que cree eterno, recibe, a falta de dinero contante y sonante, su sueldo en cajas de cerillas. Posteriormente se ve obligado a vivir una serie de situaciones absurdas y delirantes a partir de un infortunado equívoco.

CITAS:
  • El anfitrión no tenía nariz, le faltaba una oreja y le habían arrancado el brazo izquierdo. Korotkov retrocedió con el corazón en un puño y salió corriendo otra vez hacia el pasillo. De repente se abrió una puerta invisible y dio paso a una mujer totalmente morena y con el pelo rizado que llevaba varios cubos vacíos ensartados con un palo.
  • Korotkov abandonó al cajero luciendo una amplia y estúpida sonrisa. Iba cargado con cuatro grandes paquetes amarillos y cinco pequeños paquetes verdes, a parte de trece cajitas de cerillas azules que llevaba en los bolsillos.
  • Y, al momento, surgió del cajón de madera una cabeza bien peinada, con el pelo blanco como el lino y unos ojos que se movían vivaces. A continuación, apareció el pescuezo, desenroscándose como una serpiente, y crujió el cuello almidonado de su camisa; después apareció el traje, los brazos, el pantalón y, al cabo de un instante, emergió sobre el tapete rojo un secretario totalmente acabado, que chilló: «¡Buenos días!».





Deja un comentario



Captcha

Información y reglas