El enigma de la Luna
Alex Towers

Ciencia ficción , ,

El enigma de la Luna

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Novela disponible en Español


Salió de la casa de piedra totalmente pertrechado para el
largo viaje que pensaba iniciar. Sus anchas espaldas cargaban la pesada
mochila, la espada grande y la ballesta. El carcaj, sujeto al cinto, rebosaba
flechas. Sobre el pecho los tr ...

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Nombre: El enigma de la Luna


Escrito por: Alex Towers

Tipo de documento: EPUB   

Tipo: Ficción

Género: Novela

Temas: Ciencia ficción , ,

Número de páginas: 0

Idioma del fichero: Español




SINOPSIS:

Salió de la casa de piedra totalmente pertrechado para el
largo viaje que pensaba iniciar. Sus anchas espaldas cargaban la pesada
mochila, la espada grande y la ballesta. El carcaj, sujeto al cinto, rebosaba
flechas. Sobre el pecho los tres puñales enfundados y colgada del hombro la
cinta de cuero que sostenía la cantimplora.

Wokar aspiró el aire fresco varias veces y se
alejó sin molestarse en cerrar la puerta de madera. Anduvo hasta la parte
posterior de la casa y se detuvo ante las dos tumbas. Una de ellas era muy
antigua, reciente la otra. La vieja, la de su madre, estaba rodeada de piedras
que fueron pulimentadas por su padre y él mismo durante varias semanas. Era una
hermosa tumba. La otra era demasiado sencilla. Sólo tenía un tablero de madera
con un nombre y una fecha sobre un montón de tierra bien aprensada.

Estuvo musitando una vieja y larga oración
durante varios minutos. Se la había enseñado su madre, más religiosa que su
padre. Wokar no sabía si iba a servir para algo la plegaria, pero pensó que no
le costaba nada recitarla en voz baja. Si el dios a quien estaba destinada
quería oírle no necesitaba gritarla en la soledad de la montaña.

Antes de salir del pequeño recinto acotado por
una alambrada volvió a mirar la tumba de su padre, el duro y animoso Wok, y
sonrió.

”Siempre fuiste un terco, padre. Te empeñaste en
ir solo y el viaje te mató. Debiste haber permitido que te acompañara.

Recordó que el regreso del viejo Wok no supuso
ninguna alegría. Después de su ausencia de ocho meses tuvo que ayudarlo a subir
a la montaña, tan enfermo estaba su organismo, tan agotadas sus fuerzas.




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