El día de mañana
Ignacio Martínez de Pisón

Drama , ,

El día de mañana

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Novela disponible en Español


Justo Gil es un emigrante recién instalado en Barcelona, un joven avispado y ambicioso que, llevado por los vaivenes del destino, acaba convirtiéndose en confidente de la Brigada Social, la policía política del régimen.
Una docena de memorables pe ...
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Nombre: El día de mañana


Escrito por: Ignacio Martínez de Pisón

Tipo de documento: EPUB   

Tipo: Ficción

Género: Novela

Temas: Drama , ,

Número de páginas: 251

Idioma del fichero: Español

Año de publicación: 2011

ISBN: 9788432214042




SINOPSIS:

Justo Gil es un emigrante recién instalado en Barcelona, un joven avispado y ambicioso que, llevado por los vaivenes del destino, acaba convirtiéndose en confidente de la Brigada Social, la policía política del régimen.
Una docena de memorables personajes nos cuentan cómo conocieron a Justo en algún momento de sus vidas y cómo fue su relación con él. Sus testimonios conforman una visión caleidoscópica de la cambiante realidad de los años sesenta y setenta, al tiempo que reconstruyen la historia de la degradación personal de un individuo cuya evolución y comportamiento ayudan a entender importantes parcelas de ese capítulo fundamental de nuestra historia reciente que fue la Transición.
Ignacio Martínez de Pisón novela ese apasionante período desde dentro, observando, como sólo él sabe hacerlo, el impacto que la historia colectiva tuvo en la individual, es decir, en la realidad de la gente común. Cobra vida en estas páginas la atmósfera incierta y fascinante de una época en la que todo parecía posible.

CITAS:
  • Era ver unas faldas y volverse loco, dice Pascual Ortega. ¡Qué hombre! En presencia de una mujer bonita se transformaba. Ahuecaba la voz, achinaba un poco los ojos, ponía esa media sonrisa que él creía irresistible... Hasta parecía más alto.
  • Para nosotros era el Rata, simplemente el Rata, dice Mateo Moreno. No sé de dónde le venía el apodo pero la verdad es que le pegaba, quién sabe si por esa mirada inquieta que tenía o por el pelo algo encrespado o por su manera de moverse, cautelosa, solapada. Vete a saber. De todas formas, con la gente como él siempre usábamos apodos, y cuando digo la gente como él me refiero a los colaboradores, es decir, a los confidentes, a los chivatos, a los membrillos.
  • Después me hicieron hacer la gallina: tenía que mantenerme en cuclillas con las manos esposadas debajo de las nalgas y, si me caía o buscaba un punto de apoyo, volvían a golpearme.





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